El gobierno de Lula da Silva establece cuatro nuevas áreas protegidas como un escudo preventivo contra la deforestación que podría generar la pavimentación de una controversial carretera. La medida se acompaña de una millonaria inversión en bioeconomía y restauración.
Ante la creciente amenaza de la aridez en biomas clave como el Cerrado y la Amazonía, el gobierno brasileño se compromete a una de las mayores iniciativas de recuperación de tierras del mundo para 2030.
Datos del INPE revelan que 2025 fue el año con menos focos de calor desde 1998, gracias a condiciones climáticas favorables y un renovado impulso en las políticas de conservación.
El Congreso brasileño aprueba una normativa que flexibiliza los controles ambientales, desatando la alarma de científicos y comunidades indígenas. Advierten que podría acelerar la destrucción del pulmón del planeta a cambio de un desarrollo insostenible.
Bajo la nueva administración, las políticas de control y protección logran una reducción del 38% en la pérdida de selva durante el primer semestre de 2026, ofreciendo un respiro crucial para el mayor bosque tropical del mundo.
Un demoledor informe de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) expone el incumplimiento de metas climáticas, el avance de la deforestación y el debilitamiento de las políticas de protección, con graves consecuencias sociales y económicas.
Una investigación del prestigioso Instituto Potsdam revela los umbrales críticos de deforestación y calentamiento que podrían empujar al 'pulmón del mundo' a un punto de no retorno, con consecuencias devastadoras para el clima global y la biodiversidad.
Un informe revela que la pérdida de bosque en uno de los biomas más biodiversos del mundo se redujo a 8.658 hectáreas en 2025, un hito impulsado por políticas de restauración y la movilización social.
A través del programa "Transformación Esencial", el Ministerio de Ecología convierte la madera decomisada en operativos forestales en mobiliario para instituciones sociales, resignificando un recurso ilegal para generar un impacto positivo en la comunidad.
Un nuevo análisis revela una alarmante concentración de las masas forestales del planeta. Mientras la presión del modelo agroalimentario avanza, la biodiversidad y el equilibrio climático enfrentan un punto de inflexión.