Una década de esfuerzos internacionales ha logrado que el 99% de las capturas comerciales provengan de poblaciones sostenibles. Sin embargo, el cambio climático y la pesca ilegal siguen siendo grandes desafíos para este gigante oceánico.
Un innovador estudio de la Universidad de Cambridge, basado en 40 años de datos, revela con observaciones directas cómo aguas cálidas se infiltran bajo las plataformas de hielo, acelerando un deshielo con consecuencias directas para el nivel del mar global.
Miles de personas participaron en una jornada única en el Ecoparque porteño para descubrir la riqueza del Mar Argentino y entender cómo nuestras acciones urbanas impactan directamente en uno de los ecosistemas más vitales del planeta.
Un nuevo estudio en la Antártida revela que el agua de los glaciares aporta un 90% menos de hierro útil de lo que se creía, desmontando la teoría de que el deshielo podría ayudar a capturar carbono.
Una nueva investigación desmantela la idea de que el hierro liberado por los glaciares antárticos fertiliza el océano para capturar CO2. La realidad es mucho más compleja y menos optimista.
Una investigación sobre rocas antiguas de hace 700 millones de años sugiere que los océanos eran extremadamente salados y gélidos, planteando nuevas preguntas sobre cómo la vida primitiva logró sobrevivir en condiciones tan hostiles.
Una investigación detecta una caída sin precedentes en la salinidad del Atlántico Norte, debilitando la 'cinta transportadora' oceánica que regula las temperaturas del planeta. Las consecuencias podrían ser drásticas y globales.
Un estudio del Instituto Español de Oceanografía confirma que el calentamiento global no se limita a la superficie marina, sino que penetra a más de 1.000 metros de profundidad, alterando un ecosistema vasto y desconocido con consecuencias a largo plazo.
Un equipo de científicos argentinos logró registrar en video a la elusiva Stygiomedusa gigantea, una criatura de 11 metros que ha sido vista poco más de 100 veces en un siglo. La expedición revela los secretos que aún esconde nuestro océano.
Un nuevo informe revela que el icónico mar europeo registró temperaturas hasta 6.5°C por encima de lo normal y un promedio de 190 días de olas de calor, un síntoma alarmante del cambio climático que amenaza ecosistemas vitales.