El gobierno de Lula da Silva establece cuatro nuevas áreas protegidas como un escudo preventivo contra la deforestación que podría generar la pavimentación de una controversial carretera. La medida se acompaña de una millonaria inversión en bioeconomía y restauración.
Un nuevo estudio revela que la gran mayoría de las localidades brasileñas enfrentan peligros de inundaciones y deslizamientos, una vulnerabilidad que no solo depende del clima, sino de la desigualdad social y la infraestructura.
Frente a Alba Posse, un nuevo desarrollo inmobiliario y hotelero en Brasil busca crear un destino integral sobre el Río Uruguay. Analizamos su modelo y el impacto potencial en el corredor turístico regional.
Ante la creciente amenaza de la aridez en biomas clave como el Cerrado y la Amazonía, el gobierno brasileño se compromete a una de las mayores iniciativas de recuperación de tierras del mundo para 2030.
Una alianza estratégica busca unificar esfuerzos para conservar el último gran remanente del ecosistema, integrando biodiversidad, cultura y desarrollo sostenible en una visión regional sin fronteras.
El Congreso brasileño aprueba una normativa que flexibiliza los controles ambientales, desatando la alarma de científicos y comunidades indígenas. Advierten que podría acelerar la destrucción del pulmón del planeta a cambio de un desarrollo insostenible.
Una investigación internacional desmiente el mito de una selva virgen y deshabitada. La tecnología de escaneo láser saca a la luz una sociedad compleja con hasta 3 millones de personas que manejó su entorno de forma sostenible.
Bajo la nueva administración, las políticas de control y protección logran una reducción del 38% en la pérdida de selva durante el primer semestre de 2026, ofreciendo un respiro crucial para el mayor bosque tropical del mundo.
Un informe revela que la pérdida de bosque en uno de los biomas más biodiversos del mundo se redujo a 8.658 hectáreas en 2025, un hito impulsado por políticas de restauración y la movilización social.
A pesar de un incremento interanual del 7.3%, la pérdida de selva registrada el mes pasado es la más baja para un febrero en la última década, según datos del INPE. Un reflejo de la compleja batalla contra la destrucción del pulmón del mundo.