viernes, noviembre 6, 2026
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El Niño alcanzaría una intensidad sin precedentes y sus efectos podrían extenderse durante 2027

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La secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la argentina Celeste Saulo, advirtió que el calentamiento del océano Pacífico superaría los registros de las últimas cuatro décadas. Según las proyecciones del organismo, el fenómeno alcanzaría su punto máximo hacia fines de 2026 y comenzaría a disminuir en enero, aunque sus consecuencias podrían prolongarse durante varios meses de 2027.

«Nunca vimos algo así», señaló Saulo durante una conferencia de prensa de Naciones Unidas, en la que advirtió sobre la intensidad del episodio. De acuerdo con el último informe de la OMM, El Niño ya presenta condiciones que superan los antecedentes disponibles desde que comenzó su monitoreo.

La proyección para el trimestre noviembre-diciembre-enero indica que la temperatura de la superficie del mar en la región de monitoreo podría superar en promedio los 3,8 °C por encima de los valores habituales. Este calentamiento marcaría un nivel superior al de episodios anteriores, que ya habían provocado impactos importantes en distintas regiones del mundo.

Inundaciones y eventos extremos en distintas regiones

Las consecuencias del fenómeno ya tienen manifestaciones concretas. Entre los episodios mencionados por la OMM se encuentran las altas temperaturas registradas durante el verano en Estados Unidos, los incendios en la Amazonia brasileña y un alud que afectó barrios de Santiago de Chile, donde el barro cubrió calles y arrastró vehículos.

En la Argentina, la atención se concentra especialmente en el noreste y el Litoral, donde las inundaciones afectan zonas próximas a los ríos Uruguay y Paraná. En ese contexto, las represas de Itaipú y Yacyretá abrieron sus compuertas para aliviar la presión generada por caudales que superan en más del 50% los niveles habituales.

Sin embargo, Saulo aclaró que una mayor intensidad de El Niño no implica necesariamente tormentas más fuertes o sequías más severas. Se trata de una condición que aumenta la probabilidad de que ocurran eventos meteorológicos extremos, aunque sus manifestaciones pueden variar según cada región.

«Ya estamos siendo testigos de fenómenos meteorológicos extremos y esperamos que se multipliquen y se propaguen en cascada a medida que se intensifique El Niño», advirtió la titular de la OMM.

Además, sostuvo que todavía existe margen para que los gobiernos y las organizaciones humanitarias adopten medidas preventivas. En ese sentido, remarcó la importancia de contar con información científica para anticipar riesgos, preparar las respuestas y proteger a las poblaciones más vulnerables.

Saulo también señaló que el fenómeno podría agravar las necesidades humanitarias de refugiados, comunidades que viven en zonas de conflicto y personas desplazadas, cuyos servicios de vivienda, agua, saneamiento y salud ya se encuentran bajo presión.

La ONU anunció fondos de emergencia para 11 países

Durante la misma conferencia de prensa, el secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, Tom Fletcher, alertó sobre las consecuencias alimentarias y económicas que podría provocar El Niño.

Según sus estimaciones, alrededor de 50 millones de personas podrían enfrentar mayores niveles de hambre como consecuencia del fenómeno. Además, advirtió que las próximas dos semanas serán determinantes para evitar un agravamiento de la crisis humanitaria.

Fletcher mencionó especialmente la situación de Somalia, Etiopía y Kenia, países que necesitan financiamiento y suministros de emergencia antes de la llegada de lluvias intensas. También señaló que en el sur de África resulta prioritario distribuir semillas y proteger el ganado, mientras que Centroamérica requiere asistencia para resguardar los medios de vida de sus comunidades.

En Asia y el Pacífico, en tanto, los países deberán prepararse para una sucesión de eventos extremos, entre ellos sequías, inundaciones y ciclones.

En materia de asistencia, Naciones Unidas ya asignó más de 50 millones de dólares del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia para apoyar a 11 países especialmente vulnerables. Entre ellos se encuentran Chad, El Salvador, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur. También se mencionaron intervenciones en el norte de Chile, Madagascar, Nigeria y Yemen.

Por otra parte, Fletcher citó estimaciones del Banco Africano de Desarrollo que calculan pérdidas económicas de entre 10.000 y 20.000 millones de dólares para los países africanos, además de una posible reducción de entre uno y dos puntos porcentuales del producto bruto interno regional.

Finalmente, advirtió que las consecuencias de El Niño podrían sentirse durante meses e incluso años, en un escenario que también enfrenta dificultades adicionales por las tensiones en las cadenas globales de suministro asociadas a los conflictos internacionales.

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