El fenómeno climático intensificado amenaza con inundaciones y sequías severas, poniendo en jaque la salud, nutrición y el futuro de una generación entera en la región. Unicef llama a una acción preventiva urgente.
La combinación de lluvias torrenciales y la gestión de presas ha desatado una crisis humanitaria, con los niños como el rostro más vulnerable de una tragedia que moviliza a la ONU.