Modelos climáticos de todo el mundo coinciden en una proyección sin precedentes para el Pacífico ecuatorial, con riesgos de inundaciones, sequías y olas de calor que pondrán a prueba la resiliencia global.
Mientras 170 millones de personas enfrentan temperaturas de hasta -45°C, el expresidente de EE.UU. utiliza el frío extremo para cuestionar el calentamiento global, avivando el debate sobre la desinformación en plena crisis climática.
Desde sequías históricas hasta inundaciones torrenciales, la región activa planes de emergencia ante un fenómeno intensificado por el cambio climático que pone a prueba la resiliencia de ecosistemas y comunidades.
A partir de este 30 de julio, el planeta entra en déficit ecológico. Argentina alcanzó su propio límite en junio, evidenciando la urgencia de repensar nuestros modelos de consumo y producción para un futuro viable.
Un demoledor informe de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) expone el incumplimiento de metas climáticas, el avance de la deforestación y el debilitamiento de las políticas de protección, con graves consecuencias sociales y económicas.
Una investigación del prestigioso Instituto Potsdam revela los umbrales críticos de deforestación y calentamiento que podrían empujar al 'pulmón del mundo' a un punto de no retorno, con consecuencias devastadoras para el clima global y la biodiversidad.
Un informe revela que la superposición de sequías, olas de calor y otros desastres pone en jaque el futuro de la generación más joven a nivel global. Casi la totalidad de la infancia del mundo ya está expuesta a al menos una amenaza.
En un acuerdo sin precedentes firmado en Panamá, los países de la región se comprometen a erradicar la tala ilegal. Mientras los datos de la Amazonía traen optimismo, el plan busca también proteger ríos, reducir emisiones y combatir la contaminación por plásticos.
Potenciado por el cambio climático, el fenómeno amenaza con desencadenar sequías devastadoras en la Amazonia, inundaciones récord y olas de calor sin precedentes. La comunidad científica llama a transformar la advertencia en acción política urgente.
Datos satelitales confirman que la extensión del hielo marino invernal es la más baja en 48 años. Un fenómeno que no solo amenaza a osos polares, sino que desestabiliza el clima global.