Una misión de 30 millones de dólares, liderada por una startup, intentará acoplar un dispositivo robótico al observatorio para evitar que se desintegre en la atmósfera. El éxito podría redefinir el futuro del mantenimiento de satélites.
Al superar el récord del Apolo 13, la misión de la NASA no solo marca un hito en la exploración, sino que también obliga a la comunidad internacional a cuestionar el costo ecológico de la nueva carrera espacial.