En los últimos años, el interés por la producción orgánica ha crecido de forma exponencial en todo el mundo. El deterioro ambiental, el cambio climático, la contaminación por plásticos y los desequilibrios del sistema agroalimentario global han provocado una respuesta colectiva que ya no puede considerarse una moda o tendencia, sino una necesidad. El consumo responsable y la sostenibilidad se han convertido en pilares fundamentales de las decisiones de compra, tanto en los hogares como en las empresas. En este escenario, los productos orgánicos ocupan un lugar central.
Cada año, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) publica un documento detallando la situación de la producción orgánica en Argentina, y...