Un fallo de la Cámara Federal de Posadas suspendió la normativa que permitía "microeventos" en el área protegida, aplicando el principio precautorio y reforzando la protección de uno de los patrimonios naturales más importantes del mundo.
Una organización ambientalista llevó el caso a la Justicia Federal, advirtiendo sobre la falta de estudios de impacto ambiental y el posible uso de materiales contaminantes que amenazan el ecosistema fluvial de la Isla del Medio.