Un informe del PNUMA y la Coalición Clima y Aire Limpio demuestra que abordar de forma conjunta la crisis climática y la polución del aire no solo es una urgencia ambiental, sino una oportunidad económica sin precedentes con enormes beneficios para la salud global.
Un nuevo análisis revela una alarmante disparidad: por cada dólar destinado a soluciones basadas en la naturaleza, se invierten treinta en actividades que la degradan. Un desequilibrio que pone en jaque el futuro del planeta.