En una escena sacada de la ciencia ficción, las calles de Varsovia fueron el escenario de una protesta única: robots humanoides pidiendo reglas claras para la inteligencia artificial. Un hito que abre un debate global sobre la automatización y el empleo.
China avanza en la implementación de una nueva generación de sistemas meteorológicos basados en inteligencia artificial, con el objetivo de mejorar la rapidez y precisión de los pronósticos frente a fenómenos extremos. Entre los principales desarrollos se encuentran Fengwu, del Laboratorio de IA de Shanghái, Pangu, desarrollado por Huawei, y Fuxi, de la Universidad de Fudan.
En un encuentro de alto nivel en Posadas, especialistas nacionales e internacionales debaten sobre los nuevos escenarios de precipitaciones extremas y cómo la tecnología puede ayudar al sector productivo a adaptarse.
La nueva herramienta de Google utiliza imágenes satelitales de alta resolución y aprendizaje profundo para identificar desde pequeños bosquetes hasta muros de piedra, transformando la planificación ambiental y la recuperación de la biodiversidad en paisajes productivos.
Desarrollado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL), este vehículo autónomo utiliza algoritmos de aprendizaje reforzado para navegar a velocidades récord, prometiendo revolucionar la búsqueda de secretos en otros mundos.
Sensores, datos satelitales y machine learning se combinan para crear un sistema de alerta temprana que busca adelantarse a los incendios forestales y otros desastres, marcando un cambio de paradigma de la reacción a la prevención.
La plataforma Flood Hub se expande a 80 países, utilizando modelos predictivos para dar un margen de hasta siete días a las comunidades en riesgo. Una herramienta clave en la era del cambio climático.
Desde el consumo eléctrico comparable a países enteros hasta la demanda masiva de agua y minerales estratégicos, el auge de la inteligencia artificial plantea un dilema de sostenibilidad que redefine el futuro de la tecnología y la energía.
Un equipo del CONICET, el Instituto Leloir y el ITBA desarrolló un software gratuito que predice con una precisión sin precedentes las fallas proteicas vinculadas a enfermedades neurodegenerativas, abriendo una nueva era en la investigación y el diagnóstico.
Mientras millones de imágenes inspiradas en estilos como el de Studio Ghibli inundan la red, una nueva investigación revela el sorprendente consumo energético y la huella de carbono de la inteligencia artificial generativa.