Una innovadora tecnología busca alimentar al PHASA-35, un dron estratosférico ultraligero, mediante un haz de energía enviado desde el suelo. El objetivo: superar las limitaciones de la noche y el invierno para crear un 'satélite atmosférico' de vuelo perpetuo.
La provincia instala un sistema pionero de torres de vigilancia con cámaras 360° e inteligencia artificial, diseñado para la detección temprana de focos ígneos y una respuesta operativa sin precedentes.