En el marco del Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, exploramos las cifras alarmantes de un consumo insostenible y el poder de las alternativas para redefinir nuestros hábitos y proteger los ecosistemas.
Un estudio pionero en Chubut demuestra que las cenizas y la pérdida de vegetación liberan fósforo, nitratos y metales pesados en los arroyos, con efectos que perduran por años y amenazan tanto a los ecosistemas como a las comunidades locales.
Un estudio revela que las esponjas comunes liberan millones de partículas de plástico con cada uso. Descubrí las alternativas naturales y sostenibles que cuidan tu salud y el planeta.
Prácticas y populares, ocultan un doble impacto: liberan microplásticos en el agua y pueden irritar la piel. Descubrí por qué expertos recomiendan alternativas más saludables y sostenibles.
Un estudio finlandés revela que un químico común en repelentes de mosquitos reduce drásticamente la capacidad de los abejorros para volver a su nido, un efecto subletal con graves consecuencias para los ecosistemas.
Una organización ambientalista llevó el caso a la Justicia Federal, advirtiendo sobre la falta de estudios de impacto ambiental y el posible uso de materiales contaminantes que amenazan el ecosistema fluvial de la Isla del Medio.
Un estudio de la UNAM revela que el país es uno de los mayores generadores de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), una marea tecnológica que esconde tanto materiales peligrosos como una valiosa oportunidad para la economía circular.
Una investigación publicada en The Lancet Planetary Health cuantifica por primera vez la carga sanitaria global del plástico en 'años de vida saludable perdidos', advirtiendo sobre una crisis inminente si no se actúa directamente sobre la producción.
Un estudio de la Comisión Europea revela la asombrosa factura económica de no abordar la contaminación por PFAS, una familia de compuestos ultra-resistentes presentes en innumerables productos de uso diario.
Una investigación de la Universidad de Viena recalcula la magnitud del problema, señalando a la superficie terrestre como la principal fuente de estas partículas contaminantes, aunque en una cantidad menor a la que se temía.