En respuesta a reclamos formales presentados por vecinos de la localidad de Dos Hermanas, la Dirección de Impacto Ambiental del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones, encabezada por Franco García Sosa, llevó adelante una inspección en conjunto con la Policía Ambiental para verificar posibles infracciones a la normativa vigente.
Entre 2022 y 2024, un extenso relevamiento científico confirmó la presencia constante de microplásticos en las aguas del río Paraná, particularmente en los sectores...
La contaminación plástica se ha convertido en una de las mayores amenazas ambientales y sanitarias del siglo XXI. Su omnipresencia, persistencia y toxicidad afectan ecosistemas, salud humana y economías por igual. Pese a este panorama alarmante, los esfuerzos por alcanzar un tratado internacional jurídicamente vinculante para reducir la producción de plásticos siguen trabados en un complejo escenario de presiones políticas, intereses corporativos y desacuerdos diplomáticos.
En respuesta a reiteradas denuncias de vecinos preocupados por la contaminación ambiental en la zona ribereña de la localidad, equipos técnicos del Ministerio de Ecología y Recursos Renovables de Misiones realizaron una inspección en las inmediaciones del río Paraná. La intervención, encabezada por la Dirección de Impacto Ambiental y la Dirección de Recursos Vitales, permitió constatar la presencia de residuos sólidos orgánicos provenientes de una planta citrícola, los cuales habrían sido arrojados directamente al cauce del río sin ningún tipo de tratamiento.
Una reciente investigación científica desarrollada por equipos del Conicet, la Universidad Nacional del Litoral (UNL), el INTA y el Instituto Nacional de Limnología reveló una preocupante situación ambiental en arroyos de las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. El estudio, publicado en una revista científica especializada, identificó altos niveles de contaminación por agroquímicos, efluentes cloacales e industriales en cursos de agua que desembocan en el Río Paraná.
La guerra en Ucrania, desatada en febrero de 2022 tras la invasión rusa, ha sido escenario de innovaciones bélicas inéditas en el siglo XXI. Desde la integración masiva de drones comerciales al arsenal militar hasta la guerra electrónica de gran escala, el conflicto redefinió el concepto de campo de batalla. Sin embargo, mientras el mundo observa con atención los desplazamientos geopolíticos, una amenaza ambiental silenciosa, persistente y apenas documentada avanza a la sombra de los misiles: una nueva forma de contaminación plástica nacida del uso masivo de drones conectados por fibra óptica.
El arroyo León, ubicado en el municipio de Puerto Rico, provincia de Misiones, está siendo objeto de una investigación por presunta contaminación ambiental. El...
La inteligencia artificial (IA) ha avanzado a pasos agigantados en los últimos años, transformando industrias y facilitando tareas cotidianas con herramientas como los chatbots....
Una exconcejal presentó una denuncia contra una empresa de agroquímicos que planea instalarse en el Parque Industrial de Urdinarrain, en la provincia de Entre...
La contaminación por residuos plásticos continúa siendo el principal problema ambiental en la costa atlántica bonaerense, según los resultados del último Censo Provincial de...