Una organización ambientalista llevó el caso a la Justicia Federal, advirtiendo sobre la falta de estudios de impacto ambiental y el posible uso de materiales contaminantes que amenazan el ecosistema fluvial de la Isla del Medio.
Expertos, desde geólogos hasta arquitectos, cuestionan un plan para ceder más de 70 hectáreas de tierras públicas para un desarrollo privado, citando inestabilidad geológica y violaciones a la normativa municipal.
Un nuevo foco de conflicto ambiental y diplomático se ha encendido entre Argentina y el gobierno británico de las Islas Malvinas, a raíz de un ambicioso pero controvertido proyecto de instalación de granjas de salmón en el Atlántico Sur. La propuesta, impulsada por la empresa Unity Marine —una firma con capitales daneses y británicos— busca introducir la salmonicultura en las aguas cercanas a Isla Soledad, generando un fuerte rechazo por parte de ambientalistas, científicos y amplios sectores sociales en Argentina.