Una carta en la prestigiosa revista científica expone cómo las regiones de Madrid y Andalucía utilizan estudios sin rigor para autorizar la caza de jilgueros, pardillos y verderones, una práctica prohibida a nivel europeo.
La Agencia Estatal de Meteorología de España denuncia una campaña constante en redes para desacreditar a los divulgadores y erosionar la confianza pública en la ciencia climática.
Un nuevo estudio revela una conexión preocupante: a medida que alteramos los ecosistemas, los mosquitos que antes se alimentaban de fauna silvestre ahora nos eligen como su principal fuente de alimento, aumentando los riesgos para la salud.