En 200 millones de años, los continentes podrían volver a unirse. Científicos modelan cuatro futuros posibles, desde un planeta ecuatorial más cálido hasta una nueva era de hielo en el Polo Norte.
Una investigación sobre rocas antiguas de hace 700 millones de años sugiere que los océanos eran extremadamente salados y gélidos, planteando nuevas preguntas sobre cómo la vida primitiva logró sobrevivir en condiciones tan hostiles.
Una investigación detecta una caída sin precedentes en la salinidad del Atlántico Norte, debilitando la 'cinta transportadora' oceánica que regula las temperaturas del planeta. Las consecuencias podrían ser drásticas y globales.
Un estudio del Instituto Español de Oceanografía confirma que el calentamiento global no se limita a la superficie marina, sino que penetra a más de 1.000 metros de profundidad, alterando un ecosistema vasto y desconocido con consecuencias a largo plazo.
Un estudio internacional con participación de científicos del CONICET desafía uno de los pilares de la astronomía, proponiendo que un denso núcleo de materia oscura podría explicar los misterios del corazón galáctico de forma más completa que el famoso Sagitario A*.
Un equipo de científicos argentinos logró registrar en video a la elusiva Stygiomedusa gigantea, una criatura de 11 metros que ha sido vista poco más de 100 veces en un siglo. La expedición revela los secretos que aún esconde nuestro océano.
Un estudio internacional de 20 años revela que gestionar este nutriente de forma ecológica podría acelerar drásticamente la captura de carbono, ofreciendo una nueva y poderosa herramienta en la lucha climática.
El Servicio de Cambio Climático de la Unión Europea confirma que el año comenzó con una temperatura global significativamente por encima del promedio, marcada por fuertes contrastes entre hemisferios.
Un evento solar de magnitud G4 generó auroras en latitudes inusuales y puso en alerta a sistemas de comunicación y energía en todo el mundo. Científicos argentinos explican el fenómeno y sus implicancias.
Más allá del agotamiento físico, las temperaturas extremas están comprometiendo nuestra capacidad cognitiva, agravando enfermedades neurológicas y alterando nuestro comportamiento. Un informe revela que el 84% de la población mundial ya sufre sus efectos.