Una investigación detecta una caída sin precedentes en la salinidad del Atlántico Norte, debilitando la 'cinta transportadora' oceánica que regula las temperaturas del planeta. Las consecuencias podrían ser drásticas y globales.
Un estudio del Instituto Español de Oceanografía confirma que el calentamiento global no se limita a la superficie marina, sino que penetra a más de 1.000 metros de profundidad, alterando un ecosistema vasto y desconocido con consecuencias a largo plazo.
Un estudio internacional con participación de científicos del CONICET desafía uno de los pilares de la astronomía, proponiendo que un denso núcleo de materia oscura podría explicar los misterios del corazón galáctico de forma más completa que el famoso Sagitario A*.
Un equipo de científicos argentinos logró registrar en video a la elusiva Stygiomedusa gigantea, una criatura de 11 metros que ha sido vista poco más de 100 veces en un siglo. La expedición revela los secretos que aún esconde nuestro océano.
Un estudio internacional de 20 años revela que gestionar este nutriente de forma ecológica podría acelerar drásticamente la captura de carbono, ofreciendo una nueva y poderosa herramienta en la lucha climática.
El Servicio de Cambio Climático de la Unión Europea confirma que el año comenzó con una temperatura global significativamente por encima del promedio, marcada por fuertes contrastes entre hemisferios.
Un evento solar de magnitud G4 generó auroras en latitudes inusuales y puso en alerta a sistemas de comunicación y energía en todo el mundo. Científicos argentinos explican el fenómeno y sus implicancias.
Más allá del agotamiento físico, las temperaturas extremas están comprometiendo nuestra capacidad cognitiva, agravando enfermedades neurológicas y alterando nuestro comportamiento. Un informe revela que el 84% de la población mundial ya sufre sus efectos.
Un estudio científico publicado en la revista Nature reveló que la Tierra no funciona con cuatro estaciones iguales y perfectamente alineadas en todo el planeta. Tras analizar 20 años de datos satelitales, investigadores descubrieron que el mundo está dividido en miles de “relojes estacionales locales”, muchos de ellos desfasados entre regiones vecinas.
Investigaciones recientes comenzaron a destacar el papel del nitrógeno como un factor determinante en la recuperación de estos ecosistemas. Durante años, los esfuerzos de restauración se enfocaron principalmente en la disponibilidad de luz, agua y la reintroducción de especies fundamentales. Sin embargo, estudios emergentes sugieren que el equilibrio de nitrógeno en el suelo podría ser un componente clave para definir la velocidad y la calidad del crecimiento de los bosques tropicales.