Frente al acelerado deshielo de glaciares en China, investigadores y autoridades han recurrido a una estrategia poco convencional: cubrir áreas de hielo con mantas gigantes de material geotextil reflectante. El objetivo es proteger los glaciares de la radiación solar y disminuir la velocidad a la que se derriten. Esta técnica se ha aplicado en glaciares como el Dagu, en la provincia de Sichuan, donde ensayos controlados mostraron que las secciones cubiertas experimentaron una reducción significativa del derretimiento en comparación con las superficies no protegidas.
Un nuevo informe revela que el icónico mar europeo registró temperaturas hasta 6.5°C por encima de lo normal y un promedio de 190 días de olas de calor, un síntoma alarmante del cambio climático que amenaza ecosistemas vitales.
Un nuevo estudio revela que solo el 10% de los vuelos en Europa, concentrados en noches de otoño e invierno, son responsables del 25% del calentamiento generado por las estelas de condensación. La solución podría estar en una mejor planificación.
El exceso de calor acumulado en los mares no es solo una cifra; es el motor de una nueva era de inestabilidad climática que amenaza la biodiversidad y la seguridad global.
Datos de organismos internacionales confirman que, junto a 2023 y 2024, vivimos el trienio más cálido jamás registrado, acercando peligrosamente al mundo al límite de 1,5 °C del Acuerdo de París.
Las proyecciones internacionales señalan que la temperatura global alcanzará valores sin precedentes en 2026, lo que ubicará al nuevo año entre los más calurosos registrados. Según las estimaciones difundidas, la temperatura media mundial se aproximará a 1,46 grados por encima de los niveles preindustriales, una cifra que se acerca al récord de 1,55 grados marcado en 2024. El rango previsto oscila entre 1,34 y 1,58 grados dentro de un escenario de calentamiento sostenido que viene intensificándose con el paso del tiempo.
El Ártico vivió el período más cálido desde que existen registros modernos, con temperaturas muy por encima del promedio reciente. Este fenómeno no se limitó a episodios aislados, sino que abarcó estaciones completas, consolidando una tendencia persistente que sitúa a la región polar como uno de los principales focos del cambio climático global.
El año 2025 se encamina a establecer un nuevo récord de temperatura a nivel mundial y ya se posiciona como el segundo más cálido desde que existen registros meteorológicos. Según datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), entre enero y noviembre la temperatura media del aire en superficie estuvo 0,60 ºC por encima de la media registrada entre 1991 y 2020, lo que equivale a 1,48 ºC por encima de los niveles preindustriales (1850-1900). Estas anomalías son idénticas a las registradas en 2023, actualmente el segundo año más cálido documentado, y los pronósticos indican que 2025 podría incluso alcanzar un récord histórico. En caso de no superar esa marca, se ubicaría igualmente entre los tres años más cálidos, solo por detrás de 2024.
La advertencia de Greenpeace volvió a instalar el debate sobre la protección de los ecosistemas andinos y sobre la seguridad hídrica del país. La intervención realizada frente al Obelisco reunió a decenas de personas sorprendidas por una torre hecha de grandes bloques de hielo que imitaba un juego de piezas inestables y que llevaba en lo alto el mensaje “Están jugando con el agua de todos. La Ley de Glaciares no se toca”. A través de esta acción, la organización buscó alertar sobre las consecuencias ambientales que tendría flexibilizar una norma considerada estratégica para la protección del agua dulce en la Argentina.
La extensión del hielo marino en la Antártida volvió a ubicarse muy por debajo de los niveles históricos y consolidó un escenario de retroceso sin precedentes en el extremo sur del planeta. La superficie congelada quedó cerca de 900.000 kilómetros cuadrados por debajo del promedio registrado entre 1981 y 2010, una señal que refleja cambios acelerados en la dinámica del océano Austral y que se suma a los mínimos extraordinarios observados en los últimos años.