Durante la Semana de la Amazonía: Desarrollo Rural Sostenible y Sistemas Agroalimentarios, realizada en Manaos, la región fue reconocida como un centro estratégico para enfrentar dos de los mayores desafíos contemporáneos: la seguridad alimentaria y el cambio climático. El encuentro, organizado por el Gobierno de Brasil junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), reunió a autoridades de distintos países, organismos multilaterales, pueblos indígenas, representantes campesinos y sociedad civil, convirtiéndose en un espacio clave para delinear el futuro de la región en el marco de la cooperación internacional.
Durante décadas, la estación seca de la Amazonía se ha vuelto cada vez más árida, un proceso estrechamente relacionado con la deforestación. Un estudio reciente publicado en Nature Communications confirmó con datos concretos lo que los científicos advertían desde hace tiempo: la pérdida de cobertura vegetal no solo transforma los paisajes, también altera el clima regional. Según el análisis, el 74,5 % de la disminución de las precipitaciones en la cuenca está directamente vinculado a la deforestación, que a su vez ha contribuido al aumento de las temperaturas extremas en la región.
En un hallazgo que vuelve a poner en evidencia la inmensa riqueza biológica de la Amazonia, un equipo de científicos del Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa), con sede en Brasil, ha descubierto una nueva especie de sapo venenoso con características únicas tanto en su apariencia como en su comportamiento. La especie ha sido denominada Ranitomeya aquamarina, en alusión al color del agua del mar y a la piedra preciosa aguamarina, debido a los deslumbrantes tonos metálicos que exhibe su piel.
Los ministros de Ambiente de los ocho países que forman el bioma amazónico se reunieron este viernes en Leticia, capital del departamento colombiano de...