La represa binacional Itaipú inició el 13 de septiembre la apertura controlada de sus compuertas, un procedimiento que se extenderá durante diez días. La medida fue adoptada luego de las intensas lluvias registradas en las cuencas superiores del río Paraná, asociadas al fenómeno de El Niño, según el equipo técnico de la planta hidroeléctrica operada conjuntamente por Paraguay y Brasil.
La decisión responde a la necesidad de administrar el volumen de agua acumulado en el embalse y mantener condiciones seguras para el funcionamiento de la infraestructura. De acuerdo con Silver Guerrero, superintendente de Operaciones de Itaipú, la represa había alcanzado su capacidad máxima de almacenamiento, por lo que fue necesario comenzar a liberar agua a través del vertedero.
El impacto sobre el río Paraná
La operación de Itaipú requiere una coordinación permanente con otras entidades vinculadas con la regulación del río Paraná, entre ellas Yacyretá y la Comisión Mixta del Río Paraná. El objetivo es administrar los caudales y reducir posibles impactos sobre las zonas ubicadas aguas abajo.
Entre las áreas que requieren seguimiento se encuentran sectores de Paraguay, como Ciudad del Este y Encarnación, además de distintas zonas del litoral argentino.
La liberación de agua desde Itaipú incrementa el caudal del Paraná aguas abajo. Sin embargo, este aumento no implica necesariamente que se produzcan de manera inmediata crecientes en Misiones o Corrientes, ya que la evolución de los niveles también depende de las precipitaciones locales y del aporte de los distintos afluentes.
Monitoreo permanente de las cuencas
El comportamiento del río está condicionado por las lluvias que se registran en distintos sectores de la cuenca. En este contexto, el fenómeno de El Niño continúa asociado a cambios en el régimen de precipitaciones de la región y las lluvias recientes elevaron el nivel del embalse de Itaipú.
Guerrero destacó la importancia de mantener un monitoreo permanente de las cuencas hidrográficas para anticipar variaciones en los caudales, preservar la infraestructura y reducir los posibles impactos sobre las áreas ubicadas aguas abajo.
El vertedero de la represa está preparado para manejar grandes volúmenes de agua, por lo que la apertura de las compuertas forma parte de las operaciones destinadas a controlar el excedente acumulado en el embalse.
Vigilancia sobre el Paraná
La situación mantiene bajo seguimiento a los operadores hidroeléctricos, que deben gestionar las variaciones en los niveles del río Paraná en un contexto de mayores precipitaciones en la cuenca.
La influencia prevista de El Niño durante los próximos meses podría mantener elevados los niveles de agua en distintos sectores, por lo que el monitoreo de las condiciones meteorológicas e hidrológicas continuará siendo una herramienta central para la gestión del río y de las represas de la región.
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