Cada 18 de octubre el mundo conmemora el Día Mundial de la Protección de la Naturaleza, una fecha que invita a reflexionar sobre el modo en que las sociedades humanas se relacionan con el entorno natural. En tiempos marcados por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la deforestación y la contaminación de los océanos, este día se presenta no solo como un recordatorio simbólico, sino como una necesidad ética y política: repensar nuestra forma de habitar la Tierra.
El pasado 11 de octubre, los Parques Nacionales de Argentina se convirtieron en epicentros de la observación de aves durante el Global Big Day, la jornada de avistaje de aves más importante del planeta. Más de 1.500 observadores recorrieron diversas áreas protegidas del país, contribuyendo a un esfuerzo colectivo por documentar la riqueza avifaunística en entornos naturales que abarcan selvas, humedales, montañas y zonas andinas.
En octubre de 2025, la comunidad internacional de conservación vivió un hecho histórico. Durante el Congreso Mundial de la Naturaleza de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), celebrado en Abu Dabi, los pastizales y su manejo sostenible fueron reconocidos de manera formal y explícita dentro de la política global de conservación. Por primera vez, estos ecosistemas, que cubren más de la mitad de la superficie terrestre del planeta, recibieron un tratamiento central en las resoluciones adoptadas por la organización más influyente del mundo en materia ambiental.
En una acción conjunta que refuerza el compromiso con la conservación de la biodiversidad, el Ministerio de Ecologia y Recursos Naturales Renovables de Misiones...
En una clara apuesta a la educación ambiental y al compromiso con la conservación de los espacios naturales, estudiantes de 5º año del BOP Nº 5 de Candelaria participaron recientemente de la segunda jornada del Proyecto Piloto de Educación Ambiental “Yo Conozco el Parque Federal Campo San Juan”. Esta iniciativa, que busca involucrar a la comunidad educativa en el cuidado del parque, es impulsada de manera conjunta por guardaparques nacionales y provinciales dependientes del Ministerio de Ecología, junto con personal del ICE y de Uso Público.
En una acción que refuerza el compromiso con la conservación de la biodiversidad, se llevó a cabo una liberación de animales silvestres en el Parque Provincial Salto Encantado, marcando el cierre del proceso de rehabilitación de ejemplares víctimas de mascotismo, atropellamientos y tráfico ilegal. La actividad fue liderada por el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de la provincia, en colaboración con la Fundación Ohana.
Durante más de quince años, la Fundación Vida Silvestre Argentina desarrolla en Misiones una labor silenciosa pero trascendental: recuperar y reconectar la selva misionera, uno de los ecosistemas más biodiversos del país y hábitat natural del yaguareté, el felino más grande de Sudamérica y emblema de la fauna argentina. Su presencia simboliza el equilibrio ecológico de la región, y su supervivencia depende directamente de la existencia de un bosque continuo y saludable.
En el corazón de San Pedro, en la provincia de Misiones, se encuentra un tesoro natural que resume la esencia de la selva paranaense. Se trata del Parque Provincial Piñalito, una joya de conservación que resguarda más de 3.800 hectáreas de selva virgen. Es un espacio único no solo por su belleza y su biodiversidad, sino también porque constituye el único parque de conservación de altura de toda la provincia. Allí, entre sierras, arroyos cristalinos y árboles centenarios, la naturaleza se expresa en su forma más pura
Con la llegada de la primavera, el 21 de septiembre, comienza una de las mejores épocas para dar inicio a una huerta aromática en casa. Este momento del año, marcado por el incremento de las horas de luz solar, temperaturas más suaves y mayor vitalidad en las plantas, se convierte en la ocasión perfecta para incorporar al hogar especies que, además de fáciles de cuidar, ofrecen una amplia gama de beneficios prácticos y sensoriales.
El hielo marino que rodea la Antártida atraviesa un período crítico y continúa reduciéndose a niveles récord. Año tras año, la superficie helada del océano antártico muestra cifras preocupantes que evidencian el impacto del cambio climático.