Las cámaras trampa instaladas en el Parque Nacional Iguazú registraron a Apepú, una hembra de yaguareté identificada por primera vez en 2016, junto a uno de los cachorros de su segunda camada.
Las imágenes muestran al cachorro mientras juega y explora el entorno bajo la presencia de su madre. Este tipo de registros permite conocer aspectos del comportamiento de la especie y aporta información sobre su reproducción dentro de las áreas protegidas.
Un registro relevante para la conservación
La presencia de Apepú junto a su cachorro constituye un dato de interés para el seguimiento de la población de yaguaretés en el Parque Nacional Iguazú. Las cámaras trampa permiten identificar ejemplares, registrar sus movimientos y obtener información sobre distintos momentos de su ciclo de vida.
El monitoreo resulta especialmente importante para una especie que enfrenta amenazas vinculadas con la pérdida y fragmentación de su hábitat, la cacería y la disminución de sus presas naturales.
Otros registros recientes
El registro de Apepú se suma a otros avistamientos de yaguaretés ocurridos durante 2026 en la región.
En mayo, turistas filmaron a Ombú, otro ejemplar de la especie, mientras recorría los senderos de la Reserva Provincial Iberá, en Corrientes.
Por otra parte, en abril, pobladores de la colonia Fortuna Guazú, en Amambay, Paraguay, observaron un yaguareté después de varios años sin registros similares en esa zona.
Estos registros aportan información sobre la presencia de la especie en distintos ambientes naturales del noreste argentino y el sur de Paraguay.
El yaguareté y sus principales amenazas
El yaguareté, cuyo nombre científico es Panthera onca, es el felino más grande de América. En Argentina, su presencia se concentra principalmente en áreas protegidas de Misiones, donde la conservación de la Selva Paranaense resulta fundamental para su supervivencia.
Entre las principales amenazas para la especie se encuentran la pérdida y fragmentación del hábitat, la cacería furtiva y la reducción de las poblaciones de presas naturales.
La conservación de los corredores de selva y el monitoreo permanente permiten conocer mejor la situación de los ejemplares y contribuir a las estrategias destinadas a proteger la especie.
El aporte de las cámaras trampa
Las cámaras trampa constituyen una herramienta fundamental para el seguimiento de la fauna silvestre. Al funcionar de manera automática, permiten registrar a los animales sin necesidad de intervenir directamente en su comportamiento.
En el caso del yaguareté, estas imágenes permiten identificar individuos, conocer sus desplazamientos y documentar eventos de reproducción, además de aportar información para evaluar la evolución de la población.
El registro de Apepú y su cachorro suma así un nuevo dato al monitoreo de la especie en el Parque Nacional Iguazú y permite documentar una etapa fundamental en la vida de uno de los felinos más importantes de la Selva Paranaense.
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