Aunque cumplieron su pena de prisión domiciliaria, los tres hombres que cazaron y faenaron un ejemplar en 2024 aún deben afrontar una millonaria sanción económica destinada a la conservación de la especie. Un fallo que sentó un precedente y expone los desafíos para proteger al felino más grande de América.
La convocatoria del concurso escolar “El yaguareté nos cuenta la selva” se extendió a escuelas primarias de toda la provincia de Misiones. La iniciativa, impulsada por la Fundación Vida Silvestre Argentina y Proyecto Yaguareté, de CeIBA-CONICET, estaba destinada inicialmente a establecimientos de la zona centro y norte, pero el interés de docentes de otras localidades motivó la ampliación de la propuesta.
Las cámaras trampa captaron un momento íntimo y crucial: la yaguareté Apepú, monitoreada desde 2016, guiando a su nuevo cachorro. Un registro que es mucho más que una imagen tierna; es un indicador vital para la conservación del felino más grande de América.
Una iniciativa pionera que compensa a productores rurales por la pérdida de ganado busca terminar con la caza del yaguareté y se convierte en un modelo de coexistencia reconocido a nivel mundial.
Equipado con un collar satelital, este ejemplar se ha convertido en un símbolo de los exitosos esfuerzos de reintroducción en el Parque Provincial, que permanece abierto al público y suma la liberación de dos aguará guazú.
Un joven macho monitoreado en el Parque Nacional Iguazú ha demostrado una asombrosa resiliencia, manteniéndose saludable a pesar de portar patógenos letales para otros felinos. El hallazgo abre nuevas vías para la protección de la especie en la Selva Paranaense.
El acuerdo busca fortalecer la conectividad de la Selva Paranaense en la Península de Andresito, un paso clave para la futura unión con el municipio brasileño de Capanema y la protección de especies como el yaguareté.
El avistamiento de un joven macho nacido en el marco del proyecto de reintroducción marca un hito para la conservación en Argentina y consolida a Corrientes como un modelo de restauración de ecosistemas.
El hallazgo, aunque triste, revela datos cruciales sobre la dinámica de la especie en la Selva Paranaense y subraya la importancia de los esfuerzos de conservación y monitoreo científico.
La Fundación Vida Silvestre Argentina, en alianza con 260 familias rurales, celebra un hito en la restauración de 820 hectáreas de bosque nativo. Una iniciativa que va más allá de plantar árboles, integrando desarrollo productivo y asegurando el acceso al agua para las comunidades.