A pocos días del inicio de la COP31 en Antalya, Turquía, las principales organizaciones ecologistas de España reclamaron mayor compromiso político para acelerar la lucha contra el cambio climático. Ecologistas en Acción, Greenpeace, WWF y SEO/BirdLife advirtieron que las medidas adoptadas hasta el momento son insuficientes frente al avance del calentamiento global y pidieron acelerar la reducción de emisiones, aumentar la financiación climática y avanzar en el abandono de los combustibles fósiles.
El reclamo se produce en un contexto de preocupación por las previsiones de que el planeta supere temporalmente el umbral de 1,5 grados de calentamiento. Además, las organizaciones señalaron que los compromisos internacionales no se están traduciendo en acciones concretas a la velocidad y escala necesarias.
Bloqueos en las negociaciones y compromisos pendientes
Javier Andaluz, portavoz de Ecologistas en Acción, advirtió sobre las dificultades que enfrenta la cumbre, especialmente en las negociaciones vinculadas con la financiación y la mitigación. También recordó que el compromiso alcanzado en Dubái para avanzar hacia el abandono de los combustibles fósiles todavía no se implementó.
En la misma línea, Eva Saldaña, directora ejecutiva de Greenpeace, alertó sobre el riesgo de que la COP31 se convierta en otra oportunidad perdida. La representante señaló que los bloqueos registrados durante la COP30 impidieron aprobar hojas de ruta para dejar atrás los combustibles fósiles y poner fin a la deforestación.
Por su parte, Irene Pérez Beltrán, responsable de Políticas Climáticas de SEO/BirdLife, advirtió sobre los riesgos asociados a la intensificación de los impactos climáticos y las tensiones geopolíticas. Frente a este escenario, reclamó que los países pasen de los compromisos a su ejecución concreta.
Sergio Bonatti, responsable de emergencia climática de WWF, reconoció que numerosos países están adoptando medidas para cumplir el Acuerdo de París, aunque consideró que los esfuerzos todavía no alcanzan la magnitud ni la velocidad necesarias.
Financiación climática y responsabilidades de los países
Las organizaciones también señalaron las dificultades para convertir los compromisos internacionales en reducciones efectivas de emisiones. Entre los principales obstáculos mencionaron la persistencia de subsidios a los combustibles fósiles, la falta de financiación y las barreras económicas que enfrentan los países del Sur Global.
Pérez Beltrán sostuvo que el sobreendeudamiento y los elevados costos de capital limitan la capacidad de estas naciones para implementar políticas climáticas.
A su vez, Saldaña reclamó aplicar el principio de que quien contamina debe pagar y reparar. Según explicó, la mayoría de los Estados cumple con obligaciones básicas, como presentar planes climáticos y proporcionar información sobre sus emisiones, pero esos compromisos todavía resultan insuficientes.
Andaluz también cuestionó los retrocesos de Estados Unidos y la falta de un bloque internacional capaz de impulsar medidas frente a los países que se alejan de los compromisos del Acuerdo de París. Además, criticó la falta de respuestas de Europa ante la salida de Donald Trump del acuerdo.
El objetivo de 1,5 grados y el riesgo de superar los 2 grados
Uno de los principales temas de la COP31 será abordar las conclusiones del último informe sobre la brecha de emisiones del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). El documento advierte que el planeta superará temporalmente los 1,5 grados de calentamiento, aunque todavía sería posible regresar a ese umbral antes de finalizar el siglo.
Frente a este escenario, Andaluz consideró que la posibilidad de evitar inicialmente ese sobrepaso ya se perdió y reclamó acelerar las reducciones de emisiones para impedir que el calentamiento alcance los 2 grados.
Greenpeace, por su parte, insistió en que el límite de 1,5 grados debe mantenerse como objetivo central de la acción climática. SEO/BirdLife también destacó que cada fracción de grado cuenta y defendió una trayectoria de sobrepaso temporal, estabilización y posterior descenso de las temperaturas para regresar a 1,5 grados o menos hacia finales de siglo.
Desde WWF, Bonatti advirtió que superar temporalmente ese umbral no debe interpretarse como una renuncia al objetivo climático. Por el contrario, sostuvo que debe funcionar como una señal de urgencia para profundizar las reducciones de emisiones.
Las organizaciones mantienen la importancia de la COP31
Pese a las dificultades y la lentitud de los avances, las cuatro organizaciones coincidieron en la importancia de mantener las negociaciones internacionales para coordinar respuestas frente al cambio climático.
Sin embargo, Ecologistas en Acción, Greenpeace y SEO/BirdLife señalaron el desgaste de credibilidad de estas cumbres y reclamaron cambios en su funcionamiento para garantizar resultados concretos.
WWF, en tanto, defendió la continuidad de estos espacios de negociación y sostuvo que reunir a casi todos los países del mundo para discutir medidas climáticas sigue siendo una oportunidad importante.
La COP31 tendrá así el desafío de responder a las advertencias científicas y a los reclamos de las organizaciones ambientales, en un escenario donde la distancia entre los compromisos asumidos y las acciones efectivamente implementadas continúa siendo uno de los principales problemas de la política climática internacional.
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