Frente a pronósticos que advierten sobre un fenómeno climático de gran intensidad, el Comité de Crisis local despliega un plan preventivo para identificar y preparar a los vecinos más vulnerables a la crecida del río Uruguay. El objetivo: salvar vidas a través de la organización y la autoevacuación.
Ante un pronóstico climático severo para el segundo semestre de 2026, el municipio misionero activa un plan de contingencia que incluye censos y coordinación binacional para mitigar el impacto en la cuenca del río Uruguay.
Una colaboración entre prestigiosos centros de investigación españoles logra un avance clave para la gestión de riesgos, permitiendo la evacuación y preparación de ciudades vulnerables.