En un movimiento que podría marcar un giro histórico en la política ambiental de Estados Unidos, la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) está elaborando una propuesta para eliminar los límites federales de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en plantas de generación eléctrica alimentadas con carbón y gas natural. De aprobarse, esta medida supondría uno de los retrocesos más significativos en la regulación ambiental del país en las últimas décadas