A través de un nuevo convenio, el área protegida de San Pedro impulsa una agenda de turismo, deporte y cultura para dejar atrás su pasado de tala ilegal y convertirse en un motor de desarrollo local.
Un pionero proyecto en la provincia combina sensores de monitoreo en tiempo real con el conocimiento profundo de las comunidades locales, creando un escudo inteligente para uno de los biomas más biodiversos del planeta.