Montecarlo se sumó a MUNA en 2022 y eligió capacitarse en temáticas ambientales con el objetivo de diseñar un plan de acción local. Con apoyo técnico de UNICEF, el municipio realizó un mapeo participativo del riesgo ambiental que permitió detectar zonas de alto riesgo hídrico. Esto facilitó la identificación de lugares donde realizar dragado, instalar una nueva toma de agua sobre el río Paraná y atender a familias vulnerables que viven a la vera del arroyo.
“Montecarlo recuperó y puso en valor su Jardín Botánico Municipal, atravesado por el arroyo Bonito, y lo reabrió como centro de educación ambiental con senderos, puentes y talleres de acceso gratuito”. Así lo describe Malena Acuña, Oficial de Inclusión Social de UNICEF Argentina, en referencia a uno de los hitos del Plan de Acción Ambiental elaborado en el marco de MUNA.
Además, estas acciones forman parte de una política integral de gestión ambiental e hídrica basada en los derechos de la niñez y la adolescencia. En este sentido, Acuña explica que “estas acciones se integran en una política de gestión ambiental e hídrica con perspectiva de derechos de niñas, niños y adolescentes”.
El Jardín Botánico como espacio educativo y de conservación
Asimismo, el Jardín Botánico municipal cumple un rol esencial. Además de restaurar ecosistemas y conservar flora y fauna nativa, contribuye a mitigar inundaciones y promueve el derecho a un ambiente sano y a la educación ambiental.
“Los chicos pueden recorrer los senderos y participar en talleres donde aprenden y reflexionan sobre la relación entre las comunidades y la naturaleza”, agrega Acuña. En consonancia, el municipio articula un programa de educación ambiental con instituciones educativas mediante charlas, talleres y acciones adaptadas a sus necesidades. Esta modalidad a demanda permite acompañar la planificación docente y abordar temáticas como agua, árboles, reciclaje, vida silvestre y cuidado de la naturaleza.
En el nivel secundario se incorporan pasantías en el Jardín Botánico para estudiantes interesados en carreras vinculadas a la producción, la agronomía y las ciencias forestales. Esta propuesta ofrece experiencias prácticas valiosas para su futuro profesional.
Juan D’addario, Director de Ambiente de Montecarlo, destaca la función recreativa del espacio. “Es un lugar de encuentro con lo natural desde la belleza y el disfrute”, señala. Además, explica que trabajan bajo la premisa de que no se puede cuidar lo que no se conoce ni se ama. Por ese motivo se fomenta que los jóvenes se vinculen con la naturaleza desde lo local. “Si van a trabajar temas de medio ambiente, invitamos a no hacerlo con la típica foto del oso polar con el hielo que se derrite, sino desde el cuidado de animales que son del lugar, como el yaguareté o el tapir, que son propios de nuestra fauna y las chicas y los chicos no conocen”, ejemplifica.

La Carlota y la recuperación de la estación de trenes Pacífico
En paralelo, La Carlota avanza con un proyecto similar. Allí, el municipio recuperó la antigua estación de trenes Pacífico, un espacio con más de un siglo de historia, y la transformó en un centro de educación ambiental. “Es un espacio con mucha historia, ya que data del año 1890; no sólo para este sector específico, sino para toda la comunidad de La Carlota”, explica Marcela Tomicich, Directora de Ambiente.
Ubicada junto a un barrio popular, la estación renovada se convirtió rápidamente en un punto de encuentro para familias, jóvenes y escuelas. En este lugar se dictan talleres de reciclaje, huerta, confección de briquetas, plantación de árboles y actividades lúdicas con materiales reutilizados. Al mismo tiempo, se desarrollan mejoras habitacionales, conexiones de agua y electricidad y se actualiza el relevamiento sociohabitacional para garantizar entornos adecuados y seguros para la infancia.
“El municipio busca que las familias del barrio se apropien del espacio y lo reconozcan como propio”, señala Acuña. Desde la gestión local destacan el impacto positivo. “Los chicos y chicas se acercan al lugar porque al realizarse tantas transformaciones y mejoras están visibilizados en su propio entorno. En el futuro pueden generarse actividades para que se involucren en programas relacionados con el reciclaje y la educación ambiental”, amplía Tomicich.
Fortalecimiento municipal y comunidad de práctica
UNICEF, a través de MUNA, se propone fortalecer las capacidades de gestión local para definir políticas públicas enfocadas en la niñez y la adolescencia desde una perspectiva de derechos. En este marco, brinda acompañamiento técnico, asesoramiento y capacitación para el diseño, la implementación y el monitoreo de planes de acción.
Asimismo, la iniciativa busca impulsar una comunidad de práctica que permita el intercambio de experiencias entre municipios. Un ejemplo de esta dinámica es que La Carlota implementó actividades con adolescentes y familias inspiradas en el trabajo que Montecarlo desarrolla en su Jardín Botánico.
La línea de medio ambiente dentro de MUNA
Entre las líneas estratégicas de MUNA, la vinculada al medio ambiente apunta a consolidar municipios seguros, inclusivos, resilientes y sostenibles. Con este objetivo se promueven estrategias de gestión de riesgos ambientales, acceso a servicios de agua y saneamiento y educación ambiental con enfoque en derechos.
Estas acciones buscan que niñas, niños y adolescentes vivan en entornos más saludables, participen activamente en su comunidad y se formen como agentes de cambio.
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