El Ministerio de Ecologia y Recursos Naturales Renovables de Misiones llevó adelante la liberación de tres pecaríes labiados (Tayassu pecari) y una lechuza, que regresaron a su hábitat natural luego de atravesar un proceso de recuperación en el Centro de Rescate, Rehabilitación y Recría de Fauna Silvestre Güirá Oga, gestionado por la Fundación de Historia Natural Félix de Azara.
La actividad se convirtió en un hecho significativo para la agenda ambiental de la provincia, no solo por la importancia de devolver ejemplares a su ambiente natural, sino también por el trabajo articulado entre instituciones públicas, municipios y organizaciones dedicadas a la protección de la biodiversidad.
El acto contó con la presencia del Ministro de Ecología, arquitecto Martín Recamán, y del intendente de Garuhapé, Gerardo Schmied, quienes acompañaron la liberación de los animales en un área natural protegida. Schmied resaltó el trabajo coordinado entre las organizaciones, los municipios y la cartera de Ecología, subrayando el valor de estas acciones conjuntas para la preservación de la fauna local.

Un proceso de recuperación en Güirá Oga
Los animales liberados habían sido rescatados en diferentes circunstancias y trasladados al centro Güirá Oga, institución reconocida en Misiones por su labor en rescate, rehabilitación y reinserción de fauna silvestre. Bajo el cuidado de especialistas y veterinarios, atravesaron un proceso de recuperación integral, orientado a garantizar su salud, su adaptación al entorno y su preparación para regresar a la vida en libertad.
En el caso de los pecaríes labiados, se trató de dos machos y una hembra que habían sido rescatados cuando eran muy pequeños. Desde su llegada al centro, los ejemplares fueron atendidos en distintas etapas de crecimiento, con controles de salud, seguimiento alimenticio y prácticas de adaptación progresiva al ambiente natural.
Los dos machos permanecieron más de dos años en recuperación, mientras que la hembra atravesó un proceso de alrededor de un año de cuidados intensivos. Durante ese tiempo, los especialistas trabajaron en aspectos clave para su futura reinserción: desde la alimentación basada en recursos naturales, hasta la adaptación a la conducta propia de la especie, indispensable para asegurar la supervivencia en libertad.
La lechuza liberada también atravesó un período de rehabilitación, en el cual recibió la atención veterinaria necesaria y el entrenamiento que le permitió recuperar las condiciones para desenvolverse de manera independiente en su ambiente original.

La importancia de la liberación grupal
Uno de los aspectos más destacados de este operativo fue que los pecaríes fueron liberados en grupo. Esta modalidad resulta clave para la especie, ya que los pecaríes labiados son animales sociales que se organizan en manadas. La dinámica grupal les permite protegerse, alimentarse y reproducirse de manera más eficiente, lo que asegura mayores probabilidades de supervivencia en la naturaleza.
Debido a estas características sociales, el proceso de rehabilitación y liberación de pecaríes suele ser más prolongado y complejo que el de otras especies. La necesidad de mantener la cohesión grupal y de fomentar conductas propias de la vida en manada exige un seguimiento constante, mayor tiempo de preparación y condiciones específicas para la reinserción.

Una especie con rol ecosistémico clave
El veterinario de Güirá Oga, Dante Di Nucci, encargado de la recuperación de los animales, destacó la importancia de la acción. Subrayó que los pecaríes labiados cumplen un rol ecosistémico clave para el bosque, razón por la cual su devolución a la naturaleza adquiere un valor estratégico para la conservación.
“Esta acción es de gran importancia porque tienen un rol ecosistémico clave para el bosque”, afirmó Di Nucci. El especialista explicó que este operativo forma parte de la continuidad de un trabajo de reinserción de ejemplares de esta especie en la provincia, desarrollado conjuntamente entre el Ministerio de Ecología y el centro Güirá Oga.
El veterinario también resaltó que los pecaríes labiados se encuentran en peligro de extinción en el país, por lo que cada acción de recuperación y liberación constituye un aporte significativo para su conservación.
Características de los pecaríes labiados
Los pecaríes labiados (Tayassu pecari) son mamíferos que se distinguen por su tamaño y por rasgos característicos de su fisonomía. Alcanzan entre 90 centímetros y 1,30 metros de largo, con un peso que varía de 20 a 45 kilos.
Su pelaje es grueso y oscuro, con una distintiva banda blanca en la mandíbula que se prolonga hasta las mejillas, rasgo que da origen a su nombre común de “labiados”. Además, presentan pelo blanco en el interior de las orejas, lo que los diferencia de otras especies de pecaríes.
Los juveniles poseen un color marrón rojizo y adquieren la coloración adulta recién al segundo año de vida. Esta transición cromática es parte del proceso de maduración y desarrollo propio de la especie.
En su ambiente natural, los pecaríes labiados se desplazan en grandes grupos y cumplen funciones fundamentales en el ecosistema, como la dispersión de semillas, la remoción del suelo y el mantenimiento de la estructura del bosque.

Una liberación con valor institucional y comunitario
La presencia del Ministro de Ecología, Martín Recamán, en el operativo reflejó el compromiso de la cartera ambiental con el cuidado de la fauna local. Recamán acompañó el proceso junto a autoridades municipales y a los profesionales del centro Güirá Oga, reafirmando la importancia de fortalecer los vínculos entre el Estado y las organizaciones especializadas.
El intendente de Garuhapé, Gerardo Schmied, destacó especialmente la articulación alcanzada en este trabajo. Señaló que la cooperación entre los municipios, el Ministerio de Ecología y Güirá Oga resulta fundamental para preservar la fauna local y garantizar que los animales rescatados puedan regresar a su entorno natural en las mejores condiciones posibles.
La acción también tuvo un impacto positivo a nivel comunitario, ya que permitió visibilizar el esfuerzo que realizan tanto las instituciones estatales como las organizaciones civiles y científicas en defensa de la biodiversidad misionera.
Continuidad del trabajo de conservación
Con esta liberación, el Ministerio de Ecología reforzó el camino de colaboración con instituciones como Güirá Oga, que desde hace años trabajan en la recuperación de especies y en la promoción de prácticas responsables para la preservación de la fauna silvestre de Misiones.
El operativo formó parte de un conjunto de iniciativas que buscan consolidar políticas de conservación, en las cuales el rescate, rehabilitación y reinserción de animales silvestres se combinan con tareas de educación ambiental y concientización comunitaria.
Cada liberación representa la conclusión de un proceso complejo, en el que se involucra un entramado de profesionales, recursos y estrategias destinadas a garantizar que los animales recuperen su autonomía y puedan integrarse a los ecosistemas de los que forman parte.
Tal vez te interese leer: https://valorambiental.com.ar/misiones-celebro-volar-2025-avistaje-aves/





