El crecimiento de las familias multiespecie también se refleja en el turismo. Se trata de hogares en los que los animales ocupan un lugar activo en la vida cotidiana y, cada vez con mayor frecuencia, forman parte de las decisiones vinculadas con los viajes y las vacaciones.
La abogada Lilian Ruth Fernández Galdame, integrante de la Comisión de Derecho Animal del Colegio de Abogados de Mendoza, sostiene que el concepto de familia multiespecie constituye una construcción social que llegó para permanecer.
Si bien en Argentina todavía no existe una figura legal que reconozca plenamente esta conformación familiar, el país cuenta con la Ley 14.346, que sanciona los actos de crueldad y maltrato contra los animales. Además, existen antecedentes judiciales en los que se reconoció a determinados animales como sujetos de derechos, entre ellos los casos de las chimpancés Cecilia y Sandra.
En este contexto, viajar con mascotas dejó de ser una práctica excepcional y comenzó a incorporarse de manera habitual a la planificación de las familias. La tendencia responde a un cambio cultural en la forma de entender el vínculo con los animales, que pasaron a ocupar un lugar cada vez más relevante en la vida familiar.
Por eso, la incorporación de las mascotas a las experiencias turísticas también implica asumir responsabilidades. La planificación de cada viaje debe contemplar su seguridad y bienestar, de manera que el traslado y la estadía resulten adecuados para los animales que forman parte de la familia.
Tal vez te interese leer: https://valorambiental.com.ar/onu-misiones-por-su-seguro-del-yaguarete/





