En una acción clave para la protección de la fauna nativa, guardaparques del Grupo de Operaciones en Selva (GOS), dependientes del Ministerio de Ecología de Misiones, llevaron a cabo un exitoso operativo contra la caza furtiva este fin de semana. La intervención tuvo lugar en el Paraje Central, una zona interna del Parque Provincial Urugua-í, y culminó con la detención de dos hombres de nacionalidad argentina que se encontraban realizando actividades ilegales.
Vigilancia activa en el corazón de la selva
El procedimiento fue el resultado de las constantes tareas de patrullaje y monitoreo que realiza el cuerpo de guardaparques en las vastas extensiones de las áreas protegidas de Misiones. Los agentes del GOS, especializados en intervenciones en terrenos complejos, lograron interceptar a los dos individuos mientras se encontraban dentro de los límites del parque, un área donde la caza está terminantemente prohibida por ley.
Aunque no se detallaron los elementos secuestrados, la detención de estos cazadores furtivos representa una victoria significativa en la lucha diaria por preservar la integridad de los ecosistemas misioneros. Los demorados fueron puestos a disposición de las autoridades correspondientes para enfrentar las consecuencias legales de sus actos, que atentan directamente contra el patrimonio natural de todos los misioneros.
El Parque Urugua-í: un santuario bajo amenaza constante
El Parque Provincial Urugua-í, con sus más de 84.000 hectáreas, es una pieza fundamental del Corredor Verde Misionero y un refugio crucial para especies amenazadas como el yaguareté, el tapir y el águila harpía. Su conexión con el Parque Nacional Iguazú lo convierte en un corredor biológico vital para la supervivencia de estas y otras poblaciones de fauna mayor.
La caza furtiva no solo implica la muerte de animales, sino que también desequilibra las cadenas tróficas, genera un impacto negativo en la dispersión de semillas y afecta la salud general del bosque. Por ello, la labor de los guardaparques es esencial. Cada operativo exitoso, como el de este fin de semana, reafirma el compromiso de Misiones con la defensa de su biodiversidad y envía un mensaje claro: la selva no es un territorio sin ley y quienes atenten contra ella serán perseguidos.





