sábado, enero 31, 2026
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FAO declara al 2026 como Año Internacional de los Pastizales y Pastores

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La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) declaró oficialmente que el año 2026 será el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores. La iniciativa busca visibilizar y promover el valor de los pastizales sanos y del pastoreo sostenible, generar conciencia y fortalecer la influencia política en todos los niveles para garantizar la conservación y el uso sostenible de estos ecosistemas clave. Fundación Vida Silvestre Argentina y WWF destacan la relevancia del anuncio y la necesidad de trabajar a nivel nacional, regional e internacional para proteger efectivamente estos ambientes.

Los pastizales y las sabanas naturales proveen funciones ecológicas irremplazables, ya que almacenan carbono, regulan el ciclo del agua, previenen inundaciones, evitan la desertificación y erosión de los suelos, purifican el aire y contribuyen a la seguridad alimentaria mediante la producción responsable de alimentos. Además, cumplen un rol vital en el equilibrio ecológico del planeta, ya que cubren cerca del 54 % de la superficie terrestre y albergan el 33 % de los puntos críticos de biodiversidad global, con especies únicas de estos ambientes. Son esenciales para la conectividad y los flujos ecológicos entre ecosistemas y ofrecen medios de vida a comunidades locales, contribuyen a mantener la identidad cultural y constituyen una fuente de recreación, conocimiento y turismo.

Gracias a su estructura y dinámicas ecológicas naturales, como el fuego controlado, la presencia de herbívoros y las variaciones estacionales, los pastizales y sabanas funcionan como reservorios de carbono estables y resilientes, especialmente en regiones propensas a incendios o sequías. Por esta razón son fundamentales para enfrentar el cambio climático, ya que almacenan entre el 25 % y el 35 % del carbono terrestre, principalmente en forma de carbono orgánico del suelo.

Sebastián Fermani, director de conservación de Fundación Vida Silvestre Argentina, afirmó que reconocer el valor de los pastizales y sabanas es fundamental para diseñar estrategias climáticas más integrales y efectivas. Agregó que preservarlos implica proteger tanto las especies nativas y los servicios ecosistémicos que brindan a la sociedad como los valores culturales que estos paisajes representan.

Históricamente subvalorados, los pastizales y sabanas han comenzado a recibir un reconocimiento global creciente. Durante el Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN en Abu Dabi, celebrado en octubre pasado, se aprobaron tres mociones que fortalecen el papel de estos ecosistemas en la agenda de conservación y cambio climático, entre las cuales se destacan detener la conversión de pastizales naturales, fomentar su manejo sostenible y restauración e integrarlos a marcos globales como el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas y el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal. Estas regiones resultan esenciales para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París y garantizar una transición justa y baja en carbono. Sin embargo, durante la COP30 de Cambio Climático realizada en noviembre en Belém, Brasil, los pastizales y sabanas no fueron incorporados en las negociaciones climáticas globales.

En Argentina, estos ecosistemas son el hogar de especies nativas emblemáticas como el venado de las pampas, el ñandú, el cardenal amarillo y el puma. La expansión agrícola, el sobrepastoreo y el cambio climático amenazan su equilibrio, y se estima que entre 2000 y 2019 se perdieron más de 3 millones de hectáreas de pastizales naturales, siendo la ecorregión pampeana la más afectada. Los cambios en el uso del suelo, principalmente para actividades agropecuarias no sustentables y expansión urbana, han reducido y alterado significativamente estos ambientes, poniendo en riesgo su biodiversidad y los servicios ecosistémicos que brindan a las poblaciones locales.

Fermani explicó que desde Fundación Vida Silvestre Argentina promueven prácticas de manejo sustentable, como la ganadería compatible con la conservación, que permiten producir y conservar. Añadió que también trabajan para fomentar la creación de áreas protegidas y conservadas, tanto públicas como privadas, y desarrollan e implementan acciones de restauración en las áreas prioritarias de pastizales y sabanas del país.

FAO declara al 2026 como Año Internacional de los Pastizales y Pastores
FAO declara al 2026 como Año Internacional de los Pastizales y Pastores

Para proteger la biodiversidad y los beneficios de los pastizales y sabanas en términos de agua, alimentos, identidad cultural, biodiversidad y captura de carbono, WWF y Fundación Vida Silvestre Argentina proponen una estrategia integral que busca proteger, manejar y restaurar estos ecosistemas, maximizando su potencial climático y social. Entre las recomendaciones principales se encuentran incluir a los pastizales y sabanas como reservorios de carbono en las estrategias climáticas nacionales, eliminar incentivos que promuevan la conversión de pastizales nativos, apoyar a comunidades ganaderas y pastoriles tradicionales, fortalecer el monitoreo del carbono del suelo, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, y promover políticas coherentes que integren mitigación y adaptación.

El proyecto “Salvaguardar los ecosistemas subvalorados: Proteger, manejar y restaurar pastizales y sabanas en Argentina, Colombia y Paraguay” es liderado por WWF Alemania, financiado por la Iniciativa Internacional del Clima del Ministerio Federal de Medio Ambiente de Alemania e implementado por WWF Colombia, WWF Paraguay, Fundación Vida Silvestre Argentina, Agri Benchmark, UICN y el Centro Leibniz de Investigación de Paisajes Agrarios. La iniciativa promueve soluciones basadas en la naturaleza, producción sostenible y restauración ecológica.

Desde la Orinoquia colombiana, el Chaco y el Pantanal paraguayos, y los pastizales de Argentina, WWF, Fundación Vida Silvestre Argentina y sus aliados subrayan que estos ecosistemas no son solo pastos ni tierras improductivas, sino paisajes vivos que regulan el agua, almacenan carbono, albergan biodiversidad y sustentan modos de vida sostenibles. Fermani concluyó que sin pastizales y sabanas saludables no habrá equilibrio climático posible y se perderán muchos servicios ecosistémicos esenciales para la vida de las personas.

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