El Parque Nacional Los Glaciares, joya de la Patagonia argentina y Patrimonio de la Humanidad, ha sido seleccionado como uno de los epicentros de una iniciativa de restauración ecológica sin precedentes en el país. Con una inversión combinada de más de 50 millones de dólares, el programa “Restauración de ecosistemas en siete áreas protegidas nacionales” busca revertir el daño ambiental, fortalecer la gestión de más de un millón de hectáreas y devolver a su estado natural cerca de 75.000 hectáreas a lo largo del territorio nacional.
Una alianza estratégica para la conservación
Este ambicioso proyecto es el resultado de una colaboración a tres bandas. El financiamiento principal proviene de una donación de 6,2 millones de dólares del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), una de las entidades más importantes a nivel global en la financiación de proyectos ambientales. La CAF – Banco de Desarrollo de América Latina actúa como la agencia implementadora, asegurando que los fondos se traduzcan en acciones concretas y eficientes. En el terreno, la ejecución estará a cargo de la Administración de Parques Nacionales (APN), el organismo responsable de la gestión y protección de estas áreas.
El aporte internacional se complementa con más de 44 millones de dólares en cofinanciamiento de contrapartida, sumando una cifra total que supera los 50 millones. Esta inversión no solo se destinará a tareas de restauración directa, sino también a fortalecer las capacidades de gestión, monitoreo y educación ambiental en las áreas protegidas involucradas.
El desafío del ganado ‘bagual’ y otras amenazas
En el caso específico del Parque Nacional Los Glaciares, una de las principales líneas de acción se centrará en un problema histórico: la presencia de ganado bagual. Estos animales, descendientes de ganado doméstico que se asilvestraron, generan un fuerte impacto negativo en los delicados ecosistemas de la Patagonia austral. Su pastoreo indiscriminado degrada la vegetación nativa, compacta el suelo y compite por los recursos con especies autóctonas de alto valor de conservación, como el huemul.
La estrategia busca erradicar esta especie exótica invasora para permitir que la flora local se recupere y se restablezca la integridad ecológica del parque. Esta acción es crucial para aumentar la resiliencia del área frente a los efectos del cambio climático. Además de la problemática del ganado, el proyecto a nivel nacional abordará otras presiones graves como los incendios forestales y el impacto de otras especies exóticas que amenazan a íconos de la fauna argentina como el venado de campo, el guanaco y la liebre patagónica.
Un impacto que abarca todo el país
Si bien Los Glaciares es uno de los protagonistas, el programa tiene un alcance federal y estratégico, abarcando una diversidad de ecorregiones. Las otras seis áreas protegidas que se beneficiarán de esta iniciativa son:
- Parque Nacional Tierra del Fuego
- Parque Nacional Iberá
- Parque Nacional Los Cardones
- Parque Nacional Lihué Calel
- Parque Nacional Campos del Tuyú
- Monumento Natural Laguna de los Pozuelos
En conjunto, se estima que las acciones de restauración y manejo sostenible contribuirán a mitigar más de 2 millones de toneladas de CO₂ equivalente, alineando a Argentina con sus compromisos internacionales en materia de cambio climático y biodiversidad. Más allá de la recuperación de hectáreas, el proyecto representa una oportunidad histórica para fortalecer la conectividad entre ecosistemas, mejorar la capacidad de adaptación de la naturaleza y garantizar que los parques nacionales sigan siendo refugios de vida y patrimonio cultural para las futuras generaciones.
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