Más allá del agotamiento físico, las temperaturas extremas están comprometiendo nuestra capacidad cognitiva, agravando enfermedades neurológicas y alterando nuestro comportamiento. Un informe revela que el 84% de la población mundial ya sufre sus efectos.
En un planeta que enfrenta crisis interconectadas de clima, biodiversidad y contaminación, el 1 de noviembre no es solo una fecha en el calendario, sino un recordatorio crítico de que nuestra supervivencia depende de entender y sanar nuestra relación con el medio ambiente.
Ansiedad, depresión y trastornos del sueño son sólo algunos ejemplos de cómo la contaminación y otras problemáticas pueden impactar en las personas. En el...