Un proyecto para desarrollar salmonicultura industrial en las Islas Malvinas generó una fuerte discusión entre los habitantes del archipiélago. La iniciativa de Unity Marine contempla una producción de hasta 50.000 toneladas de salmón del Atlántico por año en 16 sitios y es cuestionada por organizaciones locales que advierten sobre sus posibles efectos sobre el ecosistema marino.