El Ministro de Ecología, Martín Recamán, se reunió con las nuevas autoridades de la Brigada Nacional de Manejo del Fuego del NEA, marcando el inicio de una etapa de colaboración reforzada para proteger la biodiversidad provincial frente a incendios y otras emergencias climáticas.
La medida, que regirá durante todo el año, moviliza un amplio operativo interministerial y agiliza recursos para la prevención y combate de incendios en zonas urbanas, rurales y forestales.
La medida, vigente durante todo el año, busca prevenir incendios forestales frente a un déficit hídrico histórico que eleva el riesgo a niveles críticos en la Selva Paranaense.
El director del Plan Provincial de Manejo del Fuego, Luis Chemes, aclara que las tormentas recientes fueron un alivio superficial y que la provincia enfrenta un severo estrés hídrico. La responsabilidad ciudadana es clave para proteger la selva.
La falta de lluvias y las temperaturas récord configuran un panorama crítico para la provincia. Autoridades instan a la población a extremar las precauciones para proteger el ecosistema de la Selva Paranaense.
Las tormentas y fenómenos meteorológicos severos son cada vez más frecuentes. Saber distinguir entre un aviso y una alerta no es solo una cuestión de semántica, sino una herramienta fundamental para nuestra seguridad.
Tras un enero benévolo, febrero trae altas temperaturas y sequía. El ministro de Ecología, Martín Recamán, detalla el despliegue de cámaras, satélites y un llamado a la responsabilidad ciudadana para enfrentar una de las temporadas más complejas.
Frente a la creciente amenaza del fuego, el Ministerio de Ecología intensifica el monitoreo con vuelos estratégicos. El objetivo: detectar focos a tiempo y evaluar la salud del mayor remanente de bosque atlántico del mundo.
El Ministerio de Ecología convocó a la “Mesa de Coordinación Preventiva de Incendios 2026” para unificar esfuerzos y delinear acciones conjuntas frente a un escenario climático adverso que eleva la peligrosidad al máximo nivel.
Condiciones climáticas adversas, la acumulación de material seco y la acción humana crean un escenario de alta vulnerabilidad para la Selva Paranaense y las zonas rurales, activando todos los protocolos de emergencia.