Las pulgas y garrapatas no solo afectan la salud de perros y gatos, sino que también representan un desafío ambiental. Muchos tratamientos convencionales utilizan químicos persistentes que, con el uso frecuente, terminan contaminando el agua y el suelo. Frente a este escenario, crecen las alternativas naturales que buscan proteger a las mascotas y, al mismo tiempo, reducir el impacto sobre los ecosistemas.
Posadas decidió dar un paso significativo en materia de bienestar animal mediante la aprobación de una normativa que prohíbe la comercialización de mascotas, una decisión que redefine la relación entre la ciudadanía y los animales domésticos.