Investigaciones recientes comenzaron a destacar el papel del nitrógeno como un factor determinante en la recuperación de estos ecosistemas. Durante años, los esfuerzos de restauración se enfocaron principalmente en la disponibilidad de luz, agua y la reintroducción de especies fundamentales. Sin embargo, estudios emergentes sugieren que el equilibrio de nitrógeno en el suelo podría ser un componente clave para definir la velocidad y la calidad del crecimiento de los bosques tropicales.