Tras más de 20 años sin hallazgos de este tipo en el país, un equipo del Instituto de Medicina Regional describe una especie que habita en cavidades de plantas, reafirmando la importancia de la investigación en la biodiversidad neotropical.
La presencia persistente de mosquitos dejó de ser una simple molestia estacional y se convirtió en una señal de un problema ambiental de mayor profundidad. En ese marco, la deforestación aparece como un factor determinante que altera los equilibrios ecológicos y acerca los riesgos sanitarios a las poblaciones humanas.
Un nuevo estudio revela una conexión preocupante: a medida que alteramos los ecosistemas, los mosquitos que antes se alimentaban de fauna silvestre ahora nos eligen como su principal fuente de alimento, aumentando los riesgos para la salud.