Desde el inicio de la temporada de lluvias en octubre, el país africano enfrenta una devastadora crisis humanitaria que evidencia la creciente vulnerabilidad de la región ante los efectos del cambio climático.
Intensas lluvias provocan el desborde de ríos, cierran escuelas y cortan rutas en la provincia catalana, evidenciando la creciente vulnerabilidad de las ciudades ante fenómenos climáticos extremos.
La combinación de lluvias torrenciales y la gestión de presas ha desatado una crisis humanitaria, con los niños como el rostro más vulnerable de una tragedia que moviliza a la ONU.
Las condiciones climáticas adversas continúan afectando el Litoral Catarinense, aunque las inundaciones en la región han comenzado a ceder. En Camboriú, una de las...
El gobernador declaró el estado de emergencia en medio de operativos de voluntarios, que intentaban desobstruir y limpiar calles y caminos de las ciudades,...