El club argentino proyecta cubrir el nuevo techo de su estadio con paneles solares, una iniciativa que podría generar toda la energía que consume y evitar la emisión de 3.500 toneladas de CO2 al año, marcando un hito en la sostenibilidad deportiva de la región.
Un estudio pionero analiza por primera vez el impacto del calor extremo y las inundaciones en los estadios de Estados Unidos, México y Canadá, planteando un desafío sin precedentes para el fútbol.