Un estudio global publicado en 'Nature' revela que el hundimiento del suelo en ecosistemas vitales avanza más rápido que el aumento del nivel del mar, una amenaza impulsada por la actividad humana que pone en riesgo a gigantes sudamericanos.
Una investigación de la Universidad de Viena recalcula la magnitud del problema, señalando a la superficie terrestre como la principal fuente de estas partículas contaminantes, aunque en una cantidad menor a la que se temía.
Una investigación del prestigioso Instituto Karolinska de Suecia sugiere que la exposición a largo plazo a contaminantes atmosféricos podría ser un factor de riesgo para desarrollar esclerosis lateral amiotrófica, abriendo nuevas preguntas sobre el impacto de la polución en el cerebro.