Cada 7 de julio, se conmemora en varios países de América Latina el Día Internacional del Suelo, una jornada dedicada a reflexionar sobre la salud de este recurso vital, a menudo olvidado pero imprescindible. El suelo sostiene la vida vegetal, filtra el agua, regula el clima y permite la producción de alimentos. Sin embargo, también es uno de los recursos más degradados del planeta.