Cada 18 de octubre el mundo conmemora el Día Mundial de la Protección de la Naturaleza, una fecha que invita a reflexionar sobre el modo en que las sociedades humanas se relacionan con el entorno natural. En tiempos marcados por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la deforestación y la contaminación de los océanos, este día se presenta no solo como un recordatorio simbólico, sino como una necesidad ética y política: repensar nuestra forma de habitar la Tierra.