La escasez de nieve natural y el calentamiento de los ecosistemas de montaña ponen en jaque la celebración de las futuras olimpiadas. Un informe del COI advierte que para 2050, la mitad de las sedes tradicionales podrían ser inviables.
Un nuevo informe revela que el evento generará millones de toneladas de CO2, provocando una pérdida de nieve equivalente a 3.000 pistas de hockey y cuestionando la viabilidad de las competencias invernales en un planeta que se calienta.