La sostenibilidad ya no es una tendencia, sino una necesidad imperativa en todos los ámbitos de la vida moderna. En particular, sectores como la construcción, el embalaje, la agricultura y la tecnología están viviendo una transformación profunda. Los materiales biodegradables, que alguna vez fueron vistos como experimentales o de uso limitado, hoy se consolidan como herramientas clave para repensar los modelos productivos tradicionales.