Cada 16 de septiembre, el mundo conmemora el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, una fecha que recuerda la importancia de proteger este frágil pero vital escudo atmosférico que resguarda la vida en la Tierra de los efectos nocivos de la radiación ultravioleta. Lejos de ser un simple símbolo en el calendario ambiental, esta jornada se ha transformado en una oportunidad para reflexionar sobre uno de los mayores logros de la cooperación internacional en materia de medioambiente: la recuperación progresiva de la capa de ozono gracias a la acción coordinada de gobiernos, científicos, organismos internacionales y la sociedad en general.