El calendario astronómico de agosto tendrá otro evento destacado durante la noche del 27 de agosto y la madrugada del 28, cuando se produzca un eclipse lunar parcial que podrá observarse desde gran parte de América, incluida la Argentina.
Según la NASA, durante el máximo del fenómeno cerca del 93% del diámetro de la Luna quedará dentro de la umbra terrestre, la parte más oscura de la sombra proyectada por nuestro planeta. Esto hará que una porción del satélite adquiera una tonalidad rojiza o cobriza, un efecto que suele asociarse con el nombre popular de “Luna de Sangre”.
Equipado con tecnología de punta, el avión WB-57 volará a 15.000 metros de altura para obtener una vista sin precedentes de la atmósfera solar, un hito clave para entender el clima espacial.
El telescopio espacial revela con un detalle sin precedentes la región de formación estelar más activa y cercana a la Tierra, ofreciendo pistas clave sobre el origen de nuestro propio sistema solar.
Un evento solar de magnitud G4 generó auroras en latitudes inusuales y puso en alerta a sistemas de comunicación y energía en todo el mundo. Científicos argentinos explican el fenómeno y sus implicancias.