Mientras las ciudades buscan ser más verdes, sus estructuras administrativas, diseñadas para lo predecible, chocan con la complejidad de la naturaleza. Una bióloga analiza el dilema de gestionar el arbolado maduro entre la burocracia y la biología.
Se plantaron en la jornada más de 350 árboles en el barrio El Porvenir II y se generaron espacios de capacitación y sensibilización para niños, niñas y vecinos sobre la importancia del arbolado urbano.